Aquí guardo un poco de todo. Mis videos de música favorita, o documentales, entrevistas. También alguna poesía de mi autoría. Como si fuera un viejo baúl que abro para rememoriar eventos pasados, quizás olvidados.

martes, 6 de marzo de 2012

Adiós a mi cuerpo



para improvisar el adiós a mi cuerpo.
Cuerpo moldeado  en jugada única,
desatino de ilusorio artesano
insuflando movimiento y vida
en seres dispares. 
Insecto y hombre.
Pez y porcino.

Míticas parcas de mi destino
desde mi alumbramiento;
huyó mi fe en dioses,
mi seguridad en ciencias,
desde que me arrancaron
brutalmente salud y esperanza.

¿Mas quién me guió por bibliotecas,
amaestró en música, regaló amaneceres
iluminados por huellas de pasión?
¿Ocultó grillos y zorzales indiscretos
en fogosas enredaderas sobre la claraboya?

Réstame una hora, que bien podría
ser un instante, para despedirme
de la escuela urbana de mi infancia;
de resonantes muros de la Universidad
de Salamanca, de discursos hieráticos 
sobre el ser, sin distingo entre la nada
y la tangible desnudez de mi amada.

¡De besar sus labios, de acariciar sus pechos
de damasco!  

Adiós al encanto de cabalgar
por barrancos y praderas.
Hora de despedirme de trenes y bicicletas.

¿Qué extraña voluntad rige este final
de espumas? ¿Quién arbitra el frágil
entretejido de rosas y tormentos?
Sin duda hubo errores, un descuido
en el andar de maliciosos ángeles caídos.

Guardo ansias de vivir
en mi desfalleciente cuerpo,
joven mas fatigada carne,
corazón de latidos intermitentes.
Perduro en estos brazos quietos,
labios mudos, sin aliento, fríos como
letras esculpidas en el certero mármol
de mañana.

¿Ha llegado el instante supremo
de comprender misterios encumbrados?

De morir aquí...
                 ¿o de Vivir eternamente?


ã Silvia Evelina, Buenos Aires, Argentina, 2012.
Todos los derechos reservados.



           
Lenta es la noche del tiempo sin límites,
comparada con el corto sueño de la vida.L. Bruyère
La ELA existe
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