miércoles, 8 de abril de 2009

Convocatoria




























Vives y no vives.
Yo te nombro llama eterna.
Espíritu que me acompaña, invisible;
con tu magia escribes mi vida en el agua,
cualquier vida, todas las vidas.

Eres relámpago o el martillo al rojo vivo del herrero,
cuando intuyó Pitágoras las notas musicales.
Eres el trueno que ruge como Bruno en el calabozo:
no te rindes ante el verdugo,
tu boca es triunfante mueca detrás del grillete que silencia,
consumiéndote el fuego... ¡ay!
fieles hubo a impunidad sin nombre.

Silenciaron a hombres probos,
a mujeres con armadura de Juana,
silenciaron la nube, el pájaro y la luna
que dibujan órbitas elípticas alrededor de nuestra alcoba.

Gastando con el talón el sacabotas,
opresores ávidos acechan... ¡todavía!
y fanatismos innombrables de Oriente y Occidente
aniquilan desde el anonimato el amor de tantas vidas.

Llama eterna de espíritus libres:
con hambre de paz y justicia, mudos, de rodillas,
hoy te convocan los dolientes restos
de nuestra Humanidad perdida.

Copyright: Silvia Evelina, Buenos Aires, Argentina, 2009.
Todos los derechos reservados.

miércoles, 1 de abril de 2009

LAGOS DE LA MUERTE




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Aguafuertes de agonía
escandalizando la misma tierra,
espurios espejos que reflejan
melancólicos cielos.
Nubes patrullan en lo alto,
acusadoras, atinadas todas.

Lagos mortecinos de represas hidroeléctricas,
sepulturas cimentadas en la sinrazón,
en la codicia,
como velatorios ante dinero malversado.

Embaucando con demenciales labios,
corporaciones chillan desde la impericia:
¡Habrá deportes acuáticos, veleros,
marinas, hoteles*****, Disneylandia!
Agitan folletos, delirantes bosquejos,
muestrarios de complejos turísticos,
de condominios, agricultura sustentada,
fondos compensatorios.

Suma de trazos fatuos en gargantas de papel...

El ahora de los mentecatos,
mixtura de pertinacias y eternidades,
se estrangula sañudamente
en el tragadero de deuda externa
y pactos sucios.

La vida es un espejismo,
quizás la sombra del vuelo de insectos;
va quedando postrada en abismos del planeta,
allí donde la Razón despluma alas de ángeles...

Antaño
previo al garrote de los opresores,
la Patagonia parió gente
quien cosechaba frutos de la Madre Tierra
bajo la égida de sabios dioses.

Soberanas
afloraban creencias
surgidas de planicies y alturas,
de Madre Roca, Padre Cielo,
como resueltos cóndores
remontando corrientes de aire.

Ritos marcaban tiempos elementales
de agua y tierra,
dúctiles flautas templaban
cadencias del mapudungun
-indómitas siempre-
sobre mitos de tierras sin alambradas,
leyendas sin sofismas,
destinos alojados en memorias eternales.

El torrente de estaciones
gloriado por música de las esferas
-tamborileo insistente del kultrün-
hoy reclama verdad y libertad.
¡Resonancia de cóncava mandala!

Energía de templos sagrados
y de apacibles tolderías
sumidas bajo lagos de la muerte,
evocan ríos luminosos, originarios,
-dones de Tokichen-,
mientras el pueblo aguarda,
doliente,
............................ ¡marichiweu!

Notas:
Mapudungun: idioma Mapuche.
Mapuche: Gente de la Tierra (mapu=tierra; che=gente), habitantes de Patagonia.
Kultrün: tambor cóncavo ilustrado con mandala.
Mandala: círculo simbólico que representa el universo.
Tokichen: Dios creador Mapuche.
Marichiweu: “diez veces triunfaremos”.


Copyright: Silvia Evelina, Buenos Aires, Argentina, marzo 2009.
Todos los derechos reservados.