miércoles, 20 de febrero de 2013

ESTEPA




 









La estepa inmóvil, parda,


hipnotiza sin piedad:


matorral espinoso,

árida roca,

sed de suelo hermético -




La miro solitaria desde mi cornisa centinela.




Estepa de semblante impávido:

tus magnéticas tonalidades

enmascaran aturdimiento, ausencia,

hambre de compañía -





 

















Desespero en altas cumbres abrasadas

por sol perenne.



¡Estepa de quietud mítica!

Suplicas fervor trascendente

arrancado de mi mismo corazón

astillado de pesadumbre -



Y yo…

lloro descalza bajo la bóveda irreal

de relumbrante azul.




Aguardaré señales del poniente

-reveladas tan sólo a mi alma afligida-

de mi amor errante en llanuras andinas.





 
















ã Silvia Evelina, Buenos Aires, Argentina, 2013.
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